Banco de sangre y tejidos de Cataluña

El edificio es la nueva sede del Banco de Sangre y de Tejidos de Cataluña-BST-, una empresa pública del Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña, referente en inmunología diagnóstica y en el desarrollo de terapias avanzadas. El nuevo inmueble centraliza las diversas líneas de actividad y buena parte de los 600 profesionales de la organización, actualmente dispersas por varios centros sanitarios de toda Cataluña, con un objetivo prioritario de garantizar el abastecimiento y el buen uso de la sangre y los tejidos en Catalunya.

El edificio se ha diseñado bajo tres conceptos principales: la flexibilidad del espacio, que responde a las necesidades actuales y permitirá adaptarse a los cambios técnicos y organizativos que se producirán en el tiempo, alargando la vida útil del edificio , la incorporación de soluciones que hacen que sea uno de los edificios más eficientes en el ámbito del Mediterráneo, y la incorporación desde la fase de proyecto criterios de salud, con la realización del estudio de algunos de los indicadores de la biohabitabilidad como son el estudio de la radiación natural terrestre, de la radiactividad y del gas radón, las radiaciones artificiales ambientales como los campos eléctricos alternos y los campos magnéticos alternos de baja y alta frecuencia, y la asesoría en materiales de construcción más saludables para a las personas.

La consultoría de biohabitabilidad ha ido a cargo de Elisabet Silvestre y Mariano Bueno.

El edificio está ubicado en la confluencia entre el Paseo Taulat y la calle Lope de Vega, en el nuevo distrito tecnológico 22 @ de Barcelona, en un área que combina la actividad económica con la actividad formativa y residencial.

El terreno, por su proximidad al mar, se mostró como interesante desde el punto del análisis y la valoración del aprovechamiento del agua de la capa freática por los sistemas de climatización, si bien esta opción se desestimó por el promotor. El edificio con unas dimensiones de unos dieciséis mil metros cuadrados, consta de 6 plantas en las que se ubican los laboratorios de análisis y validación de la sangre, así como los espacios de investigación-algunos dotados de sistemas de filtros que garantizan la pureza ambiental extrema, tipo salas blancas, y una planta ubicada a nivel de subsuelo donde se ubica una gran área de tratamiento de sangre y producción de hemoderivados, los contenedores criogénicos para la conservación de las células progenitoras.

El edificio del BST está diseñado como un contenedor flexible, eficiente y saludable. Está concebido como una gran caja de hormigón blanco en forma de prisma rectangular, formada por fachadas portantes y cuatro núcleos interiores que funcionan como cuatro columnas vertebrales, de modo que sostienen el edificio y al mismo tiempo son los puntos de paso de las redes de las instalaciones y las comunicaciones. El resultado son plantas diáfanas con gran flexibilidad para acoger los diferentes servicios administrativos, laboratorios, investigación, banco de tejidos, banco de sangre de cordón, con la capacidad de adaptarse a las necesidades técnicas y organizativas que surjan con el tiempo.

Se ha priorizado la iluminación natural, con cristales selectivos de factor solar de 0,50 y factor lumínico de 0,30, protegidos por persianas cóncavas altamente reflectantes (95%). Estas persianas, junto con la gestión de la luz artificial a través de un sistema Daly, a través de un doble movimiento permiten que una parte de la luz reflejada se dirija al interior del edificio y por medio del falso techo, se iluminan los espacios de trabajo.

Se han incorporado materiales de bajo impacto ambiental y de probada durabilidad técnica y funcional, tomando como consideración que la energía consumida en su fabricación y la puesta en obra constituye la segunda causa de emisiones de CO2 de un edificio, después de la climatización. En este contexto, se han elegido materiales como el hormigón blanco en muros, la madera en puertas y ventanas, el vidrio, de gran durabilidad, aportando un contraste interesante-entre mineral y vegetal, o pesado y ligero-. También se ha considerado que los materiales, principalmente los que forman parte del ambiente interior y en el que estarán las personas, cumplan criterios más bióticos en referencia a su comportamiento físico, químico y biológico.

Como edificio público, destaca por incorporar un sistema de disipación de las radiaciones naturales del subsuelo, consistente en una red de entramado de cobre con derivación a tierra a través de un electrodo de grafito rígido independiente, que permite minimizar el efecto ionizante y alterador del potencial eléctrico atmosférico de las zonas de intensa radiación natural de la tierra.

Al interior, se ha implementado pavimentos de linóleo natural y electroconductor, y materiales de acabados como las pinturas y barnices que minimizan los compuestos químicos orgánicos volátiles, y con un comportamiento respecto al electroclima más biótico.

Los resultados del estudio de las radiaciones artificiales en el entorno del terreno indicaron la presencia de una fuente de intensos campos electromagnéticos de baja frecuencia proveniente de un edificio vecino, pero el factor de la distancia entre los dos edificios fue suficiente para evitar su inmisión en el edificio del BST, y por tanto no fue necesario adoptar medidas paliativas.

El edificio destaca por su gran eficiencia energética, clasificado como tipo A. A través de la implementación de climatizadores tipo free-cooling-que permiten el enfriamiento natural con el aire exterior-, y la incorporación de intercambiadores de calor que permiten recuperar el 100% del calor que emana del edificio con la renovación de la aire, se ha conseguido reducir la demanda térmica de las oficinas en 8kWh/m2 año de calor y 24kWh/m2 de frío.

El sistema de producción de frío y calor destaca por ser innovador, y está basado en la utilización de compresores centrífugos, con turbinas levitantes, condensados por refrigeradoras adiabáticas.

Con estas estrategias, junto al muro de fachada ya un incremento del aislamiento térmico que actúan como escudo frenando el sobrecalentamiento, se ha conseguido que el edificio ahorre el 72,12% del consumo energético de climatización (84% de la producción en frío) respecto al que requeriría un edificio convencional del mismo uso.

El edificio del BST ahorra casi un millón y medio de kWh anuales (1.445.600 kWh), el equivalente al consumo anual de 429 viviendas. La reducción de emisiones de CO2 será de 963 Tm anuales, el equivalente a las emisiones de 669 viviendas. Estas reducciones suponen un ahorro anual de más de 250.000 €.

Se ha limitado el consumo de agua potable a través de equipos de bajo consumo, y con la utilización del agua freática en inodoros y en los sistemas de climatización.

El edificio tiene una certificación energética de clase A y dispone del sello Verde. Ha sido galardonado con el Premio BCN Meeting Point-Endesa 2010 de Sostenibilidad, fue finalista del Sustainable Energy Europe Awards, de la Comisión Europea 2011, así como representante español en la exposición sobre sostenibilidad en Europa del Architect s Council of Europe, en Bruselas 2010 y al Green Building Chalenge, Helsinki 2011.

Arquitectos

Joan Sabaté, Horacio Espeche, Àlex Cazurra

Emplazamiento

Passeig Taulat, 106-116. Barcelona

Año de construcción

2009

Uso del edificio

Investigación y diagnosis médica

Tipo de promoción

Consorci de la Zona Franca de Barcelona