Guardería La Font del Rieral

La guardería La Font del Rieral ha sido diseñada y construida siguiendo parámetros biológicos, ecológicos y holísticos. Lo que más destaca al ver la escuela por primera vez son los muros de tierra, pero esta es sólo una de las muchas características que diferencian este edificio de la mayoría de construcciones contemporáneas.

La forma general de la escuela responde a criterios de proporción áurea y geometría sagrada basada en los ángulos solsticiales, con criterios recuperados de los antiguos maestros europeos de catedrales y templos, así como las masías catalanas. También se han tenido muy en cuenta los campos electromagnéticos de la tierra y los flujos energéticos de la capa terrestre.

Cada aula tiene una proporción y unos colores específicos que proporcionan vibraciones que influyen en el estado de ánimo. Las formas de las aulas promueven el trabajo en círculo tan usual en las guarderías. El aula de los más pequeños está diseñada con la intención de acoger en un espacio en forma de corazón que integra formas fetales para que se sientan recogidos y protegidos.

La estructura horizontal de las aulas se ha realizado mediante cúpulas nubias elípticas, mostrando interiormente el bloque de tierra comprimido visto. Las hiladas se han ejecutado con una regla telescópica rotatoria, manteniendo el centro pero variando el radio en cada hilada. Esta técnica milenaria da lugar a una superficie irregular y escalonada que proporciona un buen comportamiento acústico. El acabado exterior se ha realizado con trencadís cerámico reciclado de diferentes colores, técnica conocida por la tradición arquitectónica catalana de la época modernista. Los colores de las aulas han hecho coincidir con los de las cúpulas.

Para la construcción de los muros y cúpulas se ha utilizado bloque de tierra comprimido (BTC). También hay un muro hecho de tapia, hecho con tierra sobrante del movimiento de tierras de la obra.

Todos los bloques de tierra llevan una disolución de flores de Bach y cuarzo rosa, con el objetivo de incrementar el bienestar y mejorar la salud de los ocupantes del edificio.

El bloque de tierra no ha sido cocido, por tanto el impacto ambiental de la fabricación de este material es destacadamente bajo.

La cubierta tiene una estructura de vigas de madera, 6 cm de lana de roca para protección contra el fuego, 8 cm de corcho natural, lámina impermeable TPO con base en poliolefinas, lámina geodrèn por acumulación de agua y 10 cm de tierra vegetal para la plantación de sedum.

Los pavimentos son de corcho triturado y prensado, y las carpinterías y zócalos son de madera.

Los muros interiores son de 15 cm de espesor, y los exteriores varían entre los 30 y los 45 cm. Estos espesores de tierra confieren una alta inercia térmica al conjunto del edificio, lo que permite reducir el consumo en climatización.

La orientación y las aberturas del edificio facilitan el aprovechamiento de la luz natural, y las pérgolas vegetales permiten filtrar la luz durante los meses más calurosos.

Los muros orientados a Norte se han aislado con corcho natural de 3 cm de espesor. Los muros orientados a Sur sólo disponen de cámara de aire.

Cada aula dispone de un muro trombe con bloques de sal para reducir la demanda de climatización. El objetivo de los bloques de sal es ionizar el ambiente como medida terapéutica para los más pequeños.

La cubierta vegetal también contribuye al buen comportamiento térmico del edificio.

Una caldera de biomasa proporciona el agua caliente sanitaria y la calefacción del edificio. 12 colectores solares integrados en la cubierta precalientan el agua para reducir el consumo de combustible.

La cubierta del edificio recoge el agua pluvial, y se almacena en una cisterna de 20.000 litros de capacidad. Esta agua se utiliza para el riego de los espacios ajardinados.

Las aguas grises se filtran y reutilizan para darles un segundo uso a las cisternas de los inodoros.

Arquitectos

Gabi Barbeta, Esteva Navarrete Laura Barberà i Jordi Caminero.

Arquitecto colaborador: Dani Molina. Interiorista: Pilar Palau.

Aparejadores

Miquel Escobar i Toni Penadés

Emplazamiento

Calle de Josep Tarradellas, 25-27, Santa Eulàlia de Ronçana, Barcelona.

Año de construcción

2010

Uso del edificio

Guardería

Tipo de promoción

Pública